Toni Cantó: “Todos hemos sufrido o sufriremos en algún momento alguna discapacidad”

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Prácticas profesionales para estudiantes con diversidad funcional

DKV Integralia, Fundación para la integración laboral de personas con discapacidad oferta dos puestos en prácticas para estudiantes universitarios con discapacidad de diferentes titulaciones, que tengan al menos el 50% de los créditos de su plan de estudios superados.

Para participar en el proceso de selección, es imprescindible que se envíe junto al CV, el expediente académico justificando haber superado el 50% de los créditos de la titulación (grados, diplomaturas y/o licenciaturas)al inicio del presente curso o estar matriculado/a en cursos de especialización o máster de la UNED en el curso académico 2011-2012. Los interesados deberán enviar su candidatura a empleocoie@adm.uned.es indicando en el asunto el nombre de la empresa.

Más información de esta convocatoria en la sección de Prácticas en Empresas de la página web de UNIDIS

El Trabajo de Byron Katie

Este es el enlace de un trabajo muy interesante, parece el típico de auto-ayuda, pero ahondando en él se descubre que su finalidad última, sorprendentemente, es ese estado o no estado de meditación. Puede ser una gran ayuda para los conflictos derivados de la diversidad funcional. Te puedes bajar el material para practicarlo de internet sin gastar un euro. Para el que quiera probar el enlace: http://www.thework.com/espanol/

Esta es la descripción, extraído de la propia página:

El Trabajo de Byron Katie es una manera de identificar y cuestionar los pensamientos que causan todo el sufrimiento en el mundo. Es una manera de encontrar la paz dentro de ti y en el mundo. Los ancianos, los jóvenes, los enfermos, los sanos, los educados y los que carecen de educación—cualquier persona con una mente abierta puede hacer este Trabajo.

Byron Kathleen Reid sufrió una severa depresión después de cumplir los treinta años. A lo largo de diez años, su depresión se profundizó y Katie (como le dicen) se pasó cerca de dos años casi incapaz de salir de su cama y obsesionada con la idea del suicidio. De repente una mañana, desde las profundidades de la desesperación, tuvo una revelación que transformó su vida.

Katie comprendió que cuando creía que algo debería ser diferente de cómo era («Mi marido debería quererme más», «Mis hijos deberían apreciarme») ella sufría, y que cuando no creía estos pensamientos, sentía paz. Vio que la causa de su depresión no era el mundo alrededor suyo, sino lo que ella creía respecto a ese mundo. En un repentino despertar interior, Katie entendió que nuestro esfuerzo por encontrar la felicidad estaba enrevesado: en vez de intentar, inútilmente, cambiar el mundo para ajustarlo a nuestros pensamientos de cómo «debería» ser, podemos cuestionar estos pensamientos y, mediante el encuentro con la realidad como es, experimentar una libertad y un gozo inimaginables. Katie desarrolló un método de indagación sencillo y, sin embargo, poderoso llamado El Trabajo, que rendía alcanzable esta transformación. Como resultado, una mujer deprimida y con tendencias suicidas se llenó de amor por todo lo que la vida le aporta.